Archivo por meses: Septiembre 2013

Solo la unidad de los trabajadores de la salud, hacen posibles buenos resultados

Entrevista al director del hospital Materno Infantil Eusebio Hernández

El sentido pertenencia de los trabajadores, médicos y enfermeras, así como la profesionalidad y la unidad de todos, es un desafío al genocida bloqueo económico y financiero, impuesto a Cuba por los Estados Unidos, explicó el doctor Carlos Daudinot Cos, director del hospital Materno Infantil Eusebio Hernández.

Recordó que a pesar de la escasez de los recursos, se impone la voluntad de los neonatólogos cubanos para lograr resultados favorables, en los indicadores de salud.

Explicó que la  institución es centro de referencia de menor de  mil 500 gramos al nacer, en la urbe citadina, categoría lograda por el alto rigor científico de los profesionales que allí laboran.

Puntualizó que al  cierre del mes de julio del 2013, se habían producidos más de dos mil nacimientos en el centro asistencial, conocido también como Maternidad Obrera y  en cinco años trascurridos una sola muerte materna por complicación anestésica.

Afirmó que el promedio de la tasa de mortalidad infantil en cinco años es 1,8 por cada mil nacidos vivos, lo que significa una estabilidad en el indicador que permite situar al Eusebio Hernández, con resultados por debajo de la capital y del país.

Precisó que Los recién nacidos pueden estar ingresados hasta tres meses, depende de la evolución de su organismo para  alcanzar los mil 500 gramos de peso.

Refiere Daudinot Cos, que es imprescindible el traslado de estos niños y niñas a la sala de piel a piel, donde son alimentados todo el tiempo con leche materna, para   lograr la estabilidad del peso, luego permanecen en el hospital el tiempo necesario con vistas a  adquieran los dos mil 500 gramos.

Destacó  que tienen  en proyecto la creación de un banco de leche materna en el hospital, pero esta iniciativa depende de algunos factores importantes, existe la voluntad por parte del Ministerio de Salud Pública de Cuba, pero hace falta recursos económicos y tecnología apropiada.

A pesar de las escaseces en equipos y materiales, sobra la voluntad y el esfuerzo de los neonatólogos para darle vida, a la vida de los recién nacidos con bajo   y situar al país con indicadores comparables a los de  las naciones desarrolladas.

Siempre se pone a prueba la inteligencia de los neonatólogos cubanos

Salvar a los recién nacidos con bajo peso y entregarlos con calidad de vida  a los brazo de su mamá, es la  mayor satisfacción de la doctora Yordanka Rodríguez Carballo, especialista en neonatología del capitalino hospital Eusebio Hernández.

La neonatologa tiene más de 15 años de  experiencia en la profesión y  su mundo ha girado siempre alrededor de las incubadoras, desde que se graduó.

Se cuenta con un equipo de trabajo muy bien estructurado, dijo la doctora, además de los protocólogos que han permitido obtener excelentes resultados en el indicador de la mortalidad infantil.

Destacó que existe escasez de recursos indispensables, se necesitan incubadoras con pesas incluidas, otros tipos de ventiladores, sondas y tubos endotraquiales de todos los calibres, los cuales son muy difícil de comprar en el Mercado Internacional, por el alto costo que tienen, así como materiales para estos fines, ya que son desechables.

Explicó que el Estado cubano prioriza la especialidad, en cuanto a presupuesto, pero los equipos son muy costosos, además del bloqueo contra Cuba, impuesto por los Estados Unidos, lo cual no permite la adquisición de todo lo que hace falta.

Precisó que siempre se pone a prueba  el ingenio de los médicos y la creatividad de las enfermeras, así como el sentido de pertenencia y la voluntad, porque hay que buscar soluciones rápidas y oportunas, la vida de un pequeño depende del galeno.

Aseguró que somos un equipo que trabaja, se reúne, discute los casos graves y busca respuestas a las adversidades.

La  institución es centro de referencia de menor de  mil 500 gramos al nacer, en la urbe citadina, categoría lograda por el alto rigor científico de los médicos y las enfermeras.

Las complicaciones de los infantes depende de su peso al nacer, por debajo de mil 500 gramos, elemento que más aporta a  la morbilidad y mortalidad.

Esta situación provoca hemorragias interventriculares,  infecciones relacionadas con la atención secundaria, pues requieren de técnicas invasivas desde su  nacimiento,  relacionadas  con la ventilación, cateterización de vasos umbilicales o de acceso venoso periféricos, así como la toma diaria de muestra de sangre, que no deja de ser un factor de riego.

A pesar de las escaseces en equipos y materiales, sobra la voluntad y el esfuerzo  para darle vida,  a la vida del bajo peso al nacer  y situar al país con indicadores comparables a los de  las naciones desarrolladas.